
Después de todo lo que deseaste que triste es quedarse encerrado, entre cuatro paredes delante de un ordenador; Siendo nada mas y nada menos que un penoso eslabón de una cadena productiva. En este lugar no se puede ni soñar ni ser imaginativo. Se siguen las pautas y punto. No se puede ser un artista, ni ser idealista, ni siquiera se puede respirar el contaminado aire de la ciudad desde este cubículo. La imaginación que antes golpeaba tan a menudo y generosamente tus creaciones con su hilo de estrellas , ya no esta contigo; En este lugar tan oscuro y gris, ni siquiera hay sitio para ella
Tanto soñaste con escapar, que se quedo en eso; un simple SUEÑO.